La patria potestad
La “patria potestad” es el conjunto de derechos y obligaciones que la ley reconoce a los padres sobre las personas y bienes de sus hijos mientras estos son menores de edad. Los poderes públicos, a través de procedimientos judiciales pueden privar de la patria potestad a los progenitores.
Os preguntaréis amigos blogueros que a santo de qué esta forma de empezar hoy mi post. Bueno, pues aunque no lo parezca, está en relación directa con la tropelía que Zapatero y compañía van a llevar adelante con la nueva Ley del Aborto.
No voy a entrar hoy –aunque siempre es buen momento para argumentar en defensa de la vida, sobre todo de los más indefensos, los más débiles, los que aún están por nacer- a hablaros de lo que me parece este despropósito de Zapatero y de todos aquellos que le hacen la ola ante este nuevo envite contra la vida.
No voy a entrar hoy a analizar la empanada mental que tienen quienes critican la muerte de indefensos niños en las guerras que a diario nos cuentan en televisión –incluida la de Afganistán, que ya estoy hasta los mismísimos de que no llamemos a las cosas por su nombre- y aplauden el asesinato legal de los aún por nacer. No alcanzo a entender la diferencia que verán en las caras infantiles de unos y otros ni el mayor sentimiento de amparo que les inspiren unos sobre otros.
No voy a entrar a recordar ahora –son tan terribles, tan horrorosas, que difícilmente se nos podrán olvidar- las imágenes de esos verdaderos mataderos de inocentes niños en los que sus cuerpos arrancados a la vida que ya tenían en el vientre de sus madres, eran triturados al igual que la carne picada que usamos para hacer los filetes rusos o tirados al cubo de la basura en algunas clínicas abortistas en las que chulearon la ley para matar impunemente.
Hoy amigos blogueros quiero haceros una pequeña reflexión como padre que soy. La mayoría de edad en nuestro país está establecida en los 18 años. Hasta ese momento nuestros hijos están bajo nuestra tutela, para lo bueno y para lo malo. Hasta ese momento la legislación nos impone una serie de obligaciones para con ellos al mismo tiempo que nos otorga una serie de derechos, encaminados a su mejor educación y formación como personas.
Es decir, como padres tenemos la obligación –la vocación se nos sobreentiende- de alimentarlos, vestirlos, controlar que asistan al centro escolar, atender a las distintas campañas sanitarias de vacunaciones y prevención de distintas patologías, así como velar por que reciban la adecuada asistencia sanitaria en caso de enfermedad…y un larguísimo etcétera imposible de relatar en un post, ni en dos, ni en tres.
Precisamente para que podamos atender a esas obligaciones, la ley nos otorga una serie de derechos que nos permiten incidir a través de la pertinente autorización en el mejor desarrollo de sus vidas en tanto en cuanto sean menores de edad.
Vale, pues estamos en el punto en el que Zapatero y compañía nos quitan sin el correspondiente proceso judicial la patria potestad sobre nuestras hijas en el supuesto de que tengan 16 años y quieran abortar.
O sea, que Zapatero puede disponer de mi patria potestad a su antojo cuando le venga en gana. Mucho me temo que eso no puede ir así, solo. Si me retira la patria potestad sobre mis hijas menores de edad en el tema del aborto, primero es una ilegalidad y en segundo lugar, si me la quita tendrá que asumirla él ¿no?
Venga, pues ya se está levantando para llevarla mañana al médico, que está con la garganta un poco colorada –en casa rojo no tenemos ni el tomate frito- y a la vuelta que se pase por el colegio, que tiene que pagar las actividades extraescolares de este mes y además organizarse con los otros mapadres del AMPA para ver quienes llevan al equipo a jugar al balonmano el domingo, que esta semana les toca partido fuera de casa y hay que llevarlas en coches. Por la tarde ya se encargará mi hija de recordarle que necesita comprar un chándal y unas zapatillas –te vas a enterar ZP de lo que cuesta vivir en tiempos de crisis- y que le tiene que dar dinero para comprar el regalo de una compañera que está de cumple…
Eso, o rebajan la mayoría de edad a los 16 años. Pero si están pensando en poner la enseñanza obligatoria hasta los 18, no pueden rebajar la mayoría de edad, y si no la rebajan, Zapatero va a tener un problema muy gordo, porque mis hijas tienen que comer todos los días y digo yo que no se le ocurrirá a ZP discriminar a las mías en relación con las suyas; es decir que comerán en el comedor familiar de La Moncloa y, mira tú por dónde, las mías no quieren saber nada de las “góticas”. Vamos, que no las soportan, así que ese comedor se puede convertir en un infierno desde mañana mismo.
Zapatero tiene un problema con mis hijas y otro con él mismo. Lo de mis hijas tendrá alguna solución pero lo de él me temo que la solución no le va a gustar. Se tiene que ir a su casa y dejarnos tranquilos a los españoles.
No sé cuantos de vosotros amigos blogueros tendréis hijas que se puedan ver afectadas por esta decisión, pero me parece que –bromas aparte- la patria potestad no es algo que Zapatero nos pueda quitar a su antojo. Las leyes también están para protegernos a nosotros, no solo a los delincuentes.

Es verdad que se ven las aguas revueltas dentro del PP y aunque los tiempos en política no han de coincidir necesariamente con los tiempos mediáticos, las aguas han de ser devueltas con prontitud a su cauce para que nos dediquen a los ciudadanos el tiempo que merecemos. A nosotros, a nuestros problemas y a la búsqueda de soluciones para los mismos. Porque a Zapatero ya lo vemos, él sigue con lo suyo, a su bola, metido en su engañifa y arropado por sus bien pagados aduladores. De momento hoy se apea con el pronóstico iluminado de que “la Seguridad Social tendrá un cuantioso superávit en 2009”. ¡Igual que en los mejores tiempos de Aznar, pero con más de cuatro millones de parados!
Llevo ya una larga temporada sin dejar mis pies colgando sobre las teclas del ordenador. Es lo bueno que tiene esto de escribir mi propio blog. Nadie me atosiga, nadie me exige y eso amigos blogueros es un verdadero lujo en este mundo nuestro en el que el que más y el que menos nota como otros le vienen echando el aliento en el cogote.
Lo de Zapatero es muy parecido a lo de la hormigonera. ¿Fue Jordi Sevilla el que le dijo –hablando sobre conceptos macroeconómicos- que eso se lo enseñaba en un par de tardes? Pues ahí tenemos el resultado. El otro se lo diría para alagarle y quedar de puta madre con ZP, pero fue incapaz de entender hasta donde llega en su dislate el endiosamiento de nuestro embustero presidente. Zapatero no solo se creyó lo de las dos tardes, sino que da por concluida su necesidad de aprender economía y ahora está aplicándola como un elefante en una cacharrería.
Prácticamente todo el verano sin escribir en el blog –que sabéis es tanto vuestro como mío- con la sana intención de dejar pasar el tiempo para ver si Zapatero y sus voceros cambiaban en actitud y sobre todo en talante. De nada ha servido mi silencio ni el descanso que le he do a vuestros ojos por la ausencia de lectura. Rodiezmo pone punto final a esta esperanza.
Los luminosos hilos del astro rey, recortando con fogosidad incandescente el húmedo perfil arbolado de los acantilados, nos permiten presenciar antes de fundirse en un abrazo intenso con las olas atlánticas la transformación de la vida en su diario escenario de luz y sombra.
Ni todo puede ser bueno, ni todo puede ser malo. Es cierto que Aranjuez, mi maravillosa ciudad,
Convertir en un espectáculo mediático el doloroso fallecimiento de un bebé, el niño Rayan, es el peor consejo que le pueden estar dando al padre del niño. Un padre afligido ya por el reciente fallecimiento de su joven mujer a causa de la Gripe A, de cuyas entrañas consiguieron arrancarle a la muerte mediante una cesárea a Rayan con 28 semanas de vida los médicos y enfermeras del hospital al que algunos quieren vapulear ahora, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

